«Música Étnica» en Barranda

clip_image0083.jpgEl pasado 16 de febrero, los cursos de 2ºESO  realizaron una salida al museo de «Música Étnica» en Barranda (Caravaca de la Cruz) acompañados por los profesores Dionisio Abenza, Santiago Smilg  y Claudio Cascales. Los alumnos salieron del instituto “Poeta Julián Andúgar” en Santomera a las 8’30 de la mañana, y, al cabo de una hora y cuarto de autobús, llegaron a su destino. A pesar de que la temperatura no era de lo más agradable, y la mayor parte del tiempo transcurrió dentro del autobús, mereció la pena. La visita al museo fue de lo más impresionante. El dueño de dicho museo, Carlos Blanco, recogió en él instrumentos de cada rincón del mundo, desde China hasta América del Sur, pasando por Oceanía, África, etc. Enormes tambores asiáticos de 500 kilos, gongs impresionantes, instrumentos hechos con osamenta humana, de porcelana,… ¡hasta con latas de aceite de motor! Los alumnos vieron al final de la visita un pequeño documental sobre el viaje que el dueño del museo realizó al amazonas, en el que se veía una tribu indígena que construían extraños instrumentos con cañas, etc. y cómo los tocaban. En resumen, descubrimos que la música está presente en cada cultura de cada lugar del mundo.

María Juárez. 

         Al llegar, el grupo se dividió en dos partes. Cada una de estos se quedó en manos de un guía que nos fue explicando el origen, y un poco, la historia de cada instrumento. Había instrumentos de diversas utilidades. Unos servían para amansar a fieras, otros eran utilizados como un código entre amados y hasta para avisar de guerras servían. De que volvía la paz, etc. Los instrumentos estaban agrupados en diferentes vitrinas; cada una tenía los instrumentos que seguían unas características similares. Había unos apartados con el nombre de cada continente y con los instrumentos más característicos del lugar del que se hablase. Me llamó mucho la atención la cadena que había en la entrada, nunca me pude imaginar que sería otro instrumento, pero no tuvimos suerte y no pudimos escucharlo ya que no había agua.

        El instrumento que más me impactó fue uno que tenía una historia muy particular. Nos contaron que en la tribu de la que procedía dicho instrumento todos los que escucharon su sonido se volvieron locos. Desde entonces, el propietario de la colección ha prohibido que se toque ese instrumento. Creo que yo no me podría resistir, sólo por saber cuál sería ese sonido, me arriesgaría a acabar loca. Otro de los que más me impactaron era un instrumento que estaba formado por una calavera que tenía unos cuernos de ciervo, y enganchados a éste había unas cuerdas. Me resultó curioso ya que era una calavera humana.

       Después de ver toda la colección, fuimos al auditorio, éste estaba situado en la parte alta del edificio. Allí nos pusieron un vídeo de la visita al Amazonas del creador del museo. El vídeo fue muy interesante. El dueño del museo se había interesado por hacer revivir la utilización de un instrumento típico del Amazonas que con el paso del tiempo se había dejado de tocar. Hizo un viaje hasta allí exclusivamente por su amor a la música y en su intento de que no se extinguiera un instrumento que había sido tocado a lo largo de tantos años. Este señor les enseñó a fabricarlos y les indicó como debían tocarlo para que sonara correctamente. Uno de los miembros de la tribu sabía hablar español. Éste le contó que nunca había visto nada parecido a ese artefacto pero que recordaba haber escuchado a sus antepasados hablar de él. Era así como podía comunicarse con toda la comunidad. Me llamó la atención ver cómo todavía hay gente que vive en la prehistoria, que se entretiene subiendo a los árboles y corriendo por la selva. Cuando su misión fue llevada a cabo, el creador del museo volvió a España con la satisfacción de haber conseguido revitalizar la cultura de un instrumento musical. Más tarde, cuando el vídeo hubo terminado, nos dieron a cada uno un instrumento con un número distinto. Todos juntos interpretamos una melodía tocada por aquellos instrumentos. Me lo pasé muy bien.

       Me sorprendió bastante saber todos los países que habían donado sus instrumentos más significativos para tenerlos allí de exposición. También me resultó interesante saber que es el tercer museo más grande del mundo. Me di cuenta de que tenía una joya tan cerca que no me había dado cuenta. La excursión me gusto mucho, no me importaría repetirla.

 Trini Carrillo.

        No esperaba que en la Región de Murcia hubiese un museo con tantos instrumentos de tan gran tamaño y valor. En especial el gamelán era enorme y con una coloración muy llamativa. También me llamó mucho la tención lo que explicó sobre aquella pequeña campana que llamaba a los malos espíritus, en mi opinión es mentira. Pero por si acaso no hay que tocarla. Otro de los instrumentos que más me llamaron fue el Gu, aquel tambor gigante que se creía que estaba hecho posiblemente con piel de ballena. Una de las cosas que no me gustó fueron los instrumentos hechos con huesos humanos, también era un poco severa la actitud del guía,  puesto que la chica era mucho más agradable.

          Si fuese el dueño, estaría todo el día tocando los instrumentos. Mi valoración es un 10 ya que me ha gustado por la gran variedad de instrumentos.

Daniel Fuentes. 

Instrumentos que me llamaron la atención: 

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